1 Reyes · Capítulo 13 · 1 Reyes 19–20
Un silbo apacible y delicado
Elías huye de Jezabel y se sienta debajo de un enebro — baste ya; el ángel y la torta cocida sobre las ascuas; cuarenta días hasta Horeb — ¿qué haces aquí, Elías?; el viento, el terremoto, el fuego, y tras el fuego un silbo apacible y delicado; el manto echado sobre Eliseo; el cerco de Ben-adad, los dioses de los montes y de los valles, y el profeta con un velo sobre los ojos.
Empezar a leer ›1 Reyes 19–20 en la RV1909 ›Descargar 1 ReyesEPUB · 0.9 MBPDF · 4.7 MB
Páginas
TítuloCapítulo 13: Un silbo apacible y delicado1 Reyes 19 – 20
Página 118Debajo de un enebro1 Reyes 19:1–4
Página 119El monte de Dios, Horeb1 Reyes 19:5–9
Página 120El monte de Dios, Horeb1 Reyes 19:10–11
Página 121Un silbo apacible y delicado1 Reyes 19:12–14
Página 122Eliseo hijo de Saphat1 Reyes 19:15–19
Página 123Ben-adad rey de Siria1 Reyes 19:20–20:3
Página 124Ben-adad rey de Siria1 Reyes 20:4–9
Página 125Ben-adad rey de Siria1 Reyes 20:10–12
Página 126Ben-adad rey de Siria1 Reyes 20:13–14
Página 127Los criados de los príncipes1 Reyes 20:15–21
Página 128Dioses de los montes1 Reyes 20:22–27
Página 129Dioses de los montes1 Reyes 20:28–30
Página 130Sogas a sus cabezas1 Reyes 20:31
Página 131Sogas a sus cabezas1 Reyes 20:32–33
Página 132Sogas a sus cabezas1 Reyes 20:34
Página 133Tu vida será por la suya1 Reyes 20:35–37
Página 134Tu vida será por la suya1 Reyes 20:38–43