Tu vida será por la suya — 1 Reyes 20:38–43
Y el profeta se fué, y púsose delante del rey en el camino, y disfrazóse con un velo sobre los ojos.
Y como el rey pasaba, él dió voces al rey, y dijo:
Tu siervo salió entre la tropa: y he aquí apartándose uno, trájome un hombre, diciendo: Guarda á este hombre, y si llegare á faltar, tu vida será por la suya, ó pagarás un talento de plata.
Y como tu siervo estaba ocupado á una parte y á otra, él desapareció.
Entonces el rey de Israel le dijo:
Esa será tu sentencia: tú la has pronunciado.
Pero él se quitó de presto el velo de sobre sus ojos, y el rey de Israel conoció que era de los profetas.
Y él le dijo:
Así ha dicho Jehová:
Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por la suya, y tu pueblo por el suyo.
Y el rey de Israel se fué á su casa triste y enojado, y llegó á Samaria.
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