Salmo 78 — Salmos 78:61–66
Y dió en cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo.
Entregó también su pueblo á cuchillo, y airóse contra su heredad.
El fuego devoró sus mancebos, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, y sus viudas no lamentaron.
Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, como un valiente que grita excitado del vino:
E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: dióles perpetua afrenta.