Salmo 10 — Salmos 10:15–11:3
Quebranta el brazo del malo: del maligno buscarás su maldad, hasta que ninguna halles.
Jehová, Rey eterno y perpetuo; de su tierra fueron destruídas las gentes.
El deseo de los humildes oíste, oh Jehová: tú dispones su corazón, y haces atento tu oído;
Para juzgar al huérfano y al pobre, á fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra.
SALMO 11第十一篇Al Músico principal: Salmo de David.
EN Jehová he confiado; ¿cómo decís á mi alma: Escapa al monte cual ave?
Porque he aquí, los malos flecharon el arco, apercibieron sus saetas sobre la cuerda, para asaetear en oculto á los rectos de corazón.
Si fueren destruídos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?