Salmo 10 — Salmos 10:8–14
Está en las guaridas de las aldeas: en los escondrijos mata al inocente: sus ojos están acechando al pobre.
Acecha en oculto, como el león desde su cama: acecha para arrebatar al pobre: arrebata al pobre trayéndolo á su red.
Encógese, agáchase, y caen en sus fuerzas muchos desdichados.
Dice en su corazón: Dios está olvidado, ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, no te olvides de los pobres.
¿Por qué irrita el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás.
Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar le por tu mano: á ti se acoge el pobre, tú eres el amparo del huérfano.