Salmo 3 — Salmos 3:5–4:2
Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.
No temeré de diez millares de pueblos, que pusieren cerco contra mí.
Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; los dientes de los malos quebrantaste.
De Jehová es la salud: sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)
SALMO 4第四篇Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David.
RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: ten misericordia de mí, y oye mi oración.
Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.)