Salmo 2 — Salmos 2:9–3:4
Quebrantarlos has con vara de hierro: como vaso de alfarero los desmenuzarás.
Y ahora, reyes, entended: admitid corrección, jueces de la tierra.
Servid á Jehová con temor, y alegraos con temblor.
Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían.
SALMO 3第三篇Salmo de David, cuando huía de delante de Absalom su hijo.
¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! muchos se levantan contra mí.
Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.
Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)