Jeremías · Capítulo 9 · Jeremías 26–28
El yugo
Ponte en el atrio de la casa de Jehová, no retengas palabra; de cierto morirás — en lo que a mí toca, he aquí estoy en vuestras manos; Miqueas de Morasti recordado, y Urías que huyó a Egipto; luego coyundas y yugos sobre su cuello — someted vuestros cuellos al yugo del rey de Babilonia, y vivid; Hananías quiebra el yugo: yugos de madera quebraste, mas en vez de ellos harás yugos de hierro.
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Páginas
TítuloCapítulo 9: El yugoJeremías 26 – 28
Página 120No retengas palabraJeremías 26:1–6
Página 121De cierto morirásJeremías 26:7–9
Página 122Estoy en vuestras manosJeremías 26:10–14
Página 123Miqueas de MorastiJeremías 26:15–18
Página 124Urías, hijo de SemaíasJeremías 26:19–24
Página 125Coyundas y yugosJeremías 27:1–4
Página 126Coyundas y yugosJeremías 27:5–11
Página 127Servid al rey de Babilonia, y vividJeremías 27:12–16
Página 128El resto de los vasos que quedanJeremías 27:17–22
Página 129Hananías, hijo de AzurJeremías 28:1–6
Página 130Hananías quebró el yugoJeremías 28:7–11
Página 131Yugos de hierroJeremías 28:12–17