Estoy en vuestras manos — Jeremías 26:10–14
Y los príncipes de Judá oyeron estas cosas, y subieron de casa del rey á la casa de Jehová; y sentáronse en la entrada de la puerta nueva de Jehová.
Entonces hablaron los sacerdotes y los profetas á los príncipes y á todo el pueblo, diciendo:
En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos.
Y habló Jeremías á todos los príncipes y á todo el pueblo, diciendo:
Jehová me envió á que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído.
Y ahora, mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y oid la voz de Jehová vuestro Dios, y arrepentiráse Jehová del mal que ha hablado contra vosotros. En lo que á mí toca, he aquí estoy en vuestras manos: haced de mí como mejor y más recto os pareciere.