Eclesiastés · Capítulo 4 · Eclesiastés 10–12
Acuérdate de tu Criador
Las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista; el que hiciere el hoyo caerá en él; las aves del cielo llevarán la voz; echa tu pan sobre las aguas; suave ciertamente es la luz; alégrate, mancebo, en tu mocedad; y acuérdate de tu Criador — antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el polvo se torne a la tierra; y el fin de todo el discurso: teme a Dios, y guarda sus mandamientos.
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Páginas
TítuloCapítulo 4: Acuérdate de tu CriadorEclesiastés 10 – 12
Página 40Las moscas muertasEclesiastés 10:1–7
Página 41Las moscas muertasEclesiastés 10:8–15
Página 42Las moscas muertasEclesiastés 10:16–19
Página 43Echa tu pan sobre las aguasEclesiastés 10:20–11:2
Página 44Echa tu pan sobre las aguasEclesiastés 11:3–6
Página 45Alégrate, manceboEclesiastés 11:7–10
Página 46Acuérdate de tu CriadorEclesiastés 12:1–4
Página 47Acuérdate de tu CriadorEclesiastés 12:5–6
Página 48El fin de todo el discursoEclesiastés 12:7–10
Página 49El fin de todo el discursoEclesiastés 12:11–14