Eclesiastés · Capítulo 3 · Eclesiastés 7–9
La buena fama
Mejor es la buena fama que el buen ungüento; la casa del luto y el estrépito de las espinas debajo de la olla; mira la obra de Dios; un hombre entre mil he hallado; guarda el mandamiento del rey; la sabiduría del hombre hará relucir su rostro; mejor es perro vivo que león muerto; todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; ni es de los ligeros la carrera; y la pequeña ciudad y el hombre pobre, sabio.
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TítuloCapítulo 3: La buena famaEclesiastés 7 – 9
Página 26La buena famaEclesiastés 7:1–4
Página 27La buena famaEclesiastés 7:5–10
Página 28La buena famaEclesiastés 7:11–14
Página 29La buena famaEclesiastés 7:15–22
Página 30Lo muy profundo, ¿quién lo hallará?Eclesiastés 7:23–25
Página 31Lo muy profundo, ¿quién lo hallará?Eclesiastés 7:26–29
Página 32La palabra del reyEclesiastés 8:1–5
Página 33La palabra del reyEclesiastés 8:6–11
Página 34La palabra del reyEclesiastés 8:12–15
Página 35La palabra del reyEclesiastés 8:16–17
Página 36Un mismo suceso a todosEclesiastés 9:1–3
Página 37Un mismo suceso a todosEclesiastés 9:4–9
Página 38Un mismo suceso a todosEclesiastés 9:10–12
Página 39El hombre pobre, sabioEclesiastés 9:13–18