La buena fama — Eclesiastés 7:5–10
Mejor es oir la reprensión del sabio, que la canción de los necios.
Porque la risa del necio es como el estrépito de las espinas debajo de la olla. Y también esto es vanidad.
Ciertamente la opresión hace enloquecer al sabio: y el presente corrompe el corazón.
Mejor es el fin del negocio que su principio: mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.
No te apresures en tu espíritu á enojarte: porque la ira en el seno de los necios reposa.
Nunca digas: ¿Qué es la causa que los tiempos pasados fueron mejores que éstos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría.