Salmo 146 — Salmos 146:3–8
No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud.
Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos.
Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza es en Jehová su Dios:
El cual hizo los cielos y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre;
Que hace derecho á los agraviados; que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;
Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos.