Salmo 141 — Salmos 141:6–10
Serán derribados en lugares peñascosos sus jueces, y oirán mis palabras, que son suaves.
Como quien hiende y rompe la tierra, son esparcidos nuestros huesos á la boca de la sepultura.
Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: en ti he confiado, no desampares mi alma.
Guárdame de los lazos que me han tendido, y de los armadijos de los que obran iniquidad.
Caigan los impíos á una en sus redes, mientras yo pasaré adelante.