Salmo 119 · Plata — Salmos 119:77–84
Vengan á mí tus misericordias, y viva; porque tu ley es mi deleite.
Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: yo empero, meditaré en tus mandamientos.
Tórnense á mí los que te temen y conocen tus testimonios.
Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; porque no sea yo
avergonzado
CAPH. Desfallece mi alma por tu salud, esperando en tu palabra.
Desfallecieron mis ojos por tu palabra, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
Porque estoy como el odre al humo; mas no he olvidado tus estatutos.
¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿cuándo harás juicio contra los que me persiguen?