Español

Salmo 119 · Palabras — Salmos 119:19–28

Advenedizo soy yo en la tierra: no encubras de mí tus mandamientos.
Quebrantada está mi alma de desear tus juicios en todo tiempo.
Destruiste á los soberbios malditos, que se desvían de tus mandamientos.
Aparta de mí oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.
SAL 119:19–22
Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: mas tu siervo meditaba en tus estatutos.
Pues tus testimonios son mis deleites, y mis
SAL 119:23–24
consejeros
DALETH. Pegóse al polvo mi alma: vivifícame según tu palabra.
Mis caminos te conté, y me has respondido: enséñame tus estatutos.
Hazme entender el camino de tus mandamientos, y hablaré de tus maravillas.
Deshácese mi alma de ansiedad: corrobórame según tu palabra.
SAL 119:25–28
— 305 — Salmos 119:19–28 RV1909