Salmo 84 — Salmos 84:3–7
Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, rey mío, y Dios mío.
Bienaventurados los que habitan en tu casa: perpetuamente te alabarán. (Selah.)
Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos.
Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, cuando la lluvia llena los estanques.
Irán de fortaleza en fortaleza, verán á Dios en Sión.