Salmo 75 — Salmos 75:6–10
Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto viene el ensalzamiento.
Mas Dios es el juez: á éste abate, y á aquél ensalza.
Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, lleno de mistura; y él derrama del mismo: ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra.
Mas yo anunciaré siempre, cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: los cuernos del justo serán ensalzados.