Salmo 68 — Salmos 68:11–16
El Señor daba palabra: de las evangelizantes había grande ejército.
Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; y las que se quedaban en casa partían los despojos.
Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro.
Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, emblanquecióse ésta como la nieve en Salmón.
Monte de Dios es el monte de Basán; monte alto el de Basán.
¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; ciertamente Jehová habitará en él para siempre.