Salmo 62 — Salmos 62:9–12
Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: pesándolos á todos igualmente en la balanza, serán menos que la vanidad.
No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis: si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza.
Y de ti, oh Señor, es la misericordia: porque tú pagas á cada uno conforme á su obra.
つづくSIGUIENTE · LEVÁNTESE DIOS