Salmo 50 — Salmos 50:18–23
Si veías al ladrón, tú corrías con él; y con los adúlteros era tu parte.
Tu boca metías en mal, y tu lengua componía engaño.
Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia.
Estas cosas hiciste, y yo he callado: pensabas que de cierto sería yo como tú: yo te argüiré, y pondré las delante de tus ojos.
Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que arrebate, sin que nadie libre.
El que sacrifica alabanza me honrará: y al que ordenare su camino, le mostraré la salud de Dios.
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