Salmo 49 — Salmos 49:7–15
Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar á Dios su rescate.
(Porque la redención de su vida es de gran precio, y no se hará jamás;)
Que viva adelante para siempre, y nunca vea la sepultura.
Pues se ve que mueren los sabios, así como el insensato y el necio perecen, y dejan á otros sus riquezas.
En su interior tienen que sus casas serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación: llamaron sus tierras de sus nombres.
Mas el hombre no permanecerá en honra: es semejante á las bestias que perecen.
Este su camino es su locura: con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.)
Como rebaños serán puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.
Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, cuando me tomará. (Selah.)