Salmo 37 — Salmos 37:32–38
Acecha el impío al justo, y procura matarlo.
Jehová no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren.
Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra: cuando serán talados los pecadores, lo verás.
Vi yo al impío sumamente ensalzado, y que se extendía como un laurel verde.
Empero pasóse, y he aquí no parece; y busquélo, y no fué hallado.
Considera al íntegro, y mira al justo: que la postrimería de cada uno de ellos es paz.
Mas los transgresores fueron todos á una destruídos: la postrimería de los impíos fué talada.