Salmo 25 — Salmos 25:4–11
Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas.
Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud: en ti he esperado todo el día.
Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, que son perpetuas.
De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme á tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová.
Bueno y recto es Jehová: por tanto él enseñará á los pecadores el camino.
Encaminará á los humildes por el juicio, y enseñará á los mansos su carrera.
Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios.
Por amor de tu nombre, oh Jehová, perdonarás también mi pecado; porque es grande.