La sanguijuela tiene dos hijas que se llaman, Trae, trae. Tres cosas hay que nunca se hartan; aun la cuarta nunca dice, Basta: El sepulcro, y la matriz estéril, la tierra no harta de aguas, y el fuego que jamás dice, Basta.
PR 30:15–16
El ojo que escarnece á su padre, y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos lo saquen de la arroyada, y tráguenlo los hijos del águila.