HIJO mío, guarda mis razones, y encierra contigo mis mandamientos. Guarda mis mandamientos, y vivirás; y mi ley como las niñas de tus ojos. Lígalos á tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón.
PR 7:1–3
第七章CAPÍTULO 7
Di á la sabiduría: Tú eres mi hermana; y á la inteligencia llama parienta: Para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras.