La sabiduría clama de fuera — Proverbios 1:22–33
¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia? Volveos á mi reprensión: he aquí yo os derramaré mi espíritu, y os haré saber mis palabras. Por cuanto llamé, y no quisisteis; extendí mi mano, y no hubo quien escuchase; Antes desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis:
También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
Entonces me llamarán, y no responderé; buscarme han de mañana, y no me hallarán:
Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
Entonces me llamarán, y no responderé; buscarme han de mañana, y no me hallarán:
Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, Ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía: Comerán pues del fruto de su camino, y se hartarán de sus consejos. Porque el reposo de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará á perder. Mas el que me oyere, habitará confiadamente, y vivirá reposado, sin temor de mal.