Español

Dios no es hombre, para que mienta — Números 23:16–24

Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y díjole:
Vuelve á Balac, y así has de decir.
Y vino á él, y he aquí que él estaba junto á su holocausto, y con él los príncipes de Moab:
y díjole Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?
Entonces él tomó su parábola, y dijo:
Balac, levántate y oye; escucha mis palabras, hijo de Zippor: Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta: el dijo, ¿y no hará?; habló, ¿y no lo ejecutará? He aquí, yo he tomado bendición: y él bendijo, y no podré revocarla. No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel: Jehová su Dios es con él, y júbilo de rey en él. Dios los ha sacado de Egipto; tiene fuerzas como de unicornio. Porque en Jacob no hay agüero, ni adivinación en Israel: como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios! He aquí el pueblo, que como león se levantará, y como león se erguirá: no se echará hasta que coma la presa, y beba la sangre de los muertos.
NM 23:16–24
— 151 — Números 23:16–24 RV1909