El día de sábado — Nehemías 13:19–22
Sucedió pues, que cuando iba oscureciendo á las puertas de Jerusalem antes del sábado, dije que se cerrasen las puertas, y ordené que no las abriesen hasta después del sábado; y puse á las puertas algunos de mis criados, para que en día de sábado no entrasen carga. Y quedáronse fuera de Jerusalem una y dos veces los negociantes, y los que vendían toda especie de mercancía.
Y protestéles, y díjeles:
¿Por qué os quedáis vosotros delante del muro? Si lo hacéis otra vez, os echaré mano.
Desde entonces no vinieron en sábado.
Y dije á los Levitas que se purificasen, y viniesen á guardar las puertas, para santificar el día del sábado.
También por esto acuérdate de mí, Dios mío, y perdóname según la muchedumbre de tu misericordia.