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Las cosas santas — Levítico 22:1–10

QUE SE ABSTENGAN
QUE SE ABSTENGANLV 22:1–3
Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo: Di á Aarón y á sus hijos, que se abstengan de las santificaciones de los hijos de Israel, y que no profanen mi santo nombre en lo que ellos me santifican: Yo Jehová. Diles: Todo varón de toda vuestra simiente en vuestras generaciones que llegare á las cosas sagradas, que los hijos de Israel consagran á Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, de delante de mí será cortada su alma: Yo Jehová.
第二十二章 CAPÍTULO 22
HASTA QUE ESTÉ LIMPIO
LEPROSO, O CON FLUJOLV 22:4–6
Cualquier varón de la simiente de Aarón que fuere leproso, ó padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio: y el que tocare cualquiera cosa inmunda de mortecino, ó el varón del cual hubiere salido derramamiento de semen; O el varón que hubiere tocado cualquier reptil, por el cual será inmundo, ú hombre por el cual venga á ser inmundo, conforme á cualquiera inmundicia suya; La persona que lo tocare, será inmunda hasta la tarde, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su carne con agua.
CUANDO EL SOL SE PUSIERE
CUANDO EL SOL SE PUSIERELV 22:7–9
Y cuando el sol se pusiere, será limpio; y después comerá las cosas sagradas, porque su pan es. Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, para contaminarse en ello: Yo Jehová. Guarden, pues, mi ordenanza, y no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanaren: Yo Jehová que los santifico.
NO STRANGERLV 22:10
Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del sacerdote, ni el jornalero, no comerá cosa sagrada.
— 88 — Levítico 22:1–10 RV1909