YO soy el hombre que ha visto aflicción en la vara de su enojo.
Guióme y llevóme en tinieblas, mas no en luz.
Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día.
Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos.
Edificó contra mí, y cercóme de tósigo y de trabajo.
Asentóme en oscuridades, como los ya muertos de mucho tiempo.