La casa de Michâs — Jueces 17:1–6
HUBO un hombre del monte de Ephraim, que se llamaba Michâs.
El cual dijo á su madre:
Los mil y cien siclos de plata que te fueron hurtados, por lo que tú maldecías oyéndolo yo, he aquí que yo tengo este dinero: yo lo había tomado.
Entonces la madre dijo:
Bendito seas de Jehová, hijo mío.
第十七章
CAPÍTULO 17
Y luego que él hubo vuelto á su madre los mil y cien siclos de plata, su madre dijo:
Yo he dedicado este dinero á Jehová de mi mano para ti, hijo mío, para que hagas una imagen de talla y de fundición: ahora pues, yo te lo devuelvo.
Mas volviendo él á su madre los dineros, tomó su madre doscientos siclos de plata, y diólos al fundidor: y él le hizo de ellos una imagen de talla y de fundición, la cual fué puesta en casa de Michâs. Y tuvo este hombre Michâs casa de dioses, é hízose hacer ephod y teraphim, y consagró uno de sus hijos; y fuéle por sacerdote. En estos días no había rey en Israel: cada uno hacía como mejor le parecía.