Oid atentamente su voz terrible — Job 37:6–13
Porque á la nieve dice: Desciende á la tierra; también á la llovizna, y á los aguaceros de su fortaleza.
Así hace retirarse á todo hombre, para que los hombres todos reconozcan su obra.
ELIÚ
La bestia se entrará en su escondrijo, y estaráse en sus moradas.
Del mediodía viene el torbellino, y el frío de los vientos del norte.
ELIÚ
Por el soplo de Dios se da el hielo, y las anchas aguas son constreñidas.
Regando también llega á disipar la densa nube, y con su luz esparce la niebla.
Asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor, para hacer sobre la haz del mundo, en la tierra, lo que él les mandara.
Unas veces por azote, otras por causa de su tierra, otras por misericordia las hará parecer.
ELIÚ