Mas ahora se ríen de mí — Job 30:20–28
Clamo á ti, y no me oyes; preséntome, y no me atiendes.
Haste tornado cruel para mí: con la fortaleza de tu mano me amenazas.
Levantásteme, é hicísteme cabalgar sobre el viento, y disolviste mi sustancia.
Porque yo conozco que me reduces á la muerte; y á la casa determinada á todo viviente.
JOB
Mas él no extenderá la mano contra el sepulcro; ¿clamarán los sepultados cuando él los quebrantare?
¿No lloré yo al afligido?
Y mi alma ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
Y mi alma ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal; y cuando esperaba luz, la oscuridad vino.
Mis entrañas hierven, y no reposan; días de aflicción me han sobrecogido.
Denegrido ando, y no por el sol: levantádome he en la congregación, y clamado.
JOB