Mas ahora se ríen de mí — Job 29:21–30:4
Oíanme, y esperaban; y callaban á mi consejo.
Tras mi palabra no replicaban, y mi razón destilaba sobre ellos.
Y esperábanme como á la lluvia, y abrían su boca como á la lluvia tardía.
Si me reía con ellos, no lo creían: y no abatían la luz de mi rostro.
Calificaba yo el camino de ellos, y sentábame en cabecera; y moraba como rey en el ejército, como el que consuela llorosos.
JOB
MAS ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; cuyos padres yo desdeñara ponerlos con los perros de mi ganado.
Porque ¿para qué yo habría menester la fuerza de sus manos, en los cuales había perecido con el tiempo?
Por causa de la pobreza y del hambre andaban solos; huían á la soledad, á lugar tenebroso, asolado y desierto.
Que cogían malvas entre los arbustos, y raíces de enebro para calentarse.
JOB
第三十章
CAPÍTULO 30