En los cielos está mi testigo — Job 17:10–16
Mas volved todos vosotros, y venid ahora, que no hallaré entre vosotros sabio.
Pasáronse mis días, fueron arrancados mis pensamientos, los designios de mi corazón.
Pusieron la noche por día, y la luz se acorta delante de las tinieblas.
JOB
Si yo espero, el sepulcro es mi casa: haré mi cama en las tinieblas.
A la huesa tengo dicho: Mi padre eres tú; á los gusanos:
Mi madre y mi hermana.
Mi madre y mi hermana.
¿Dónde pues estará ahora mi esperanza? y mi esperanza ¿quién la verá?
A los rincones de la huesa descenderán, y juntamente descansarán en el polvo.
JOB
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