En los cielos está mi testigo — Job 16:15–22
Yo cosí saco sobre mi piel, y cargué mi cabeza de polvo.
Mi rostro está enlodado con lloro, y mis párpados entenebrecidos:
A pesar de no haber iniquidad en mis manos, y de haber sido mi oración pura.
JOB
¡Oh tierra! no cubras mi sangre, y no haya lugar á mi clamor.
Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, y mi testimonio en las alturas.
JOB
Disputadores son mis amigos: mas á Dios destilarán mis ojos.
¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios, como con su prójimo!
Mas los años contados vendrán, y yo iré el camino por donde no volveré.
JOB