Si el hombre muriere — Job 14:16–22
Pues ahora me cuentas los pasos, y no das tregua á mi pecado.
Tienes sellada en saco mi prevaricación, y coacervas mi iniquidad.
JOB
Y ciertamente el monte que cae se deshace, y las peñas son traspasadas de su lugar;
Las piedras son desgastadas con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra: de tal manera haces tú perecer la esperanza del hombre.
JOB
Para siempre serás más fuerte que él, y él se va; demudarás su rostro, y enviaráslo.
Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; ó serán humillados, y no entenderá de ellos.
Mas su carne sobre él se dolerá, y entristecerse ha en él su alma.
つづくSIGUIENTE · EN LOS CIELOS ESTÁ MI TESTIGO
JOB