No hay entre nosotros árbitro — Job 9:32–10:7
Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente á juicio.
No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros ambos.
Quite de sobre mí su vara, y su terror no me espante.
Entonces hablaré, y no le temeré: porque así no estoy en mí mismo.
JOB
ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: daré yo suelta á mi queja sobre mí, hablaré con amargura de mi alma.
Diré á Dios: no me condenes; hazme entender por qué pleiteas conmigo.
JOB
第十章
CAPÍTULO 10
¿Parécete bien que oprimas, que deseches la obra de tus manos, y que resplandezcas sobre el consejo de los impíos?
¿Tienes tú ojos de carne? ¿ves tú como ve el hombre?
¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos,
Para que inquieras mi iniquidad, y busques mi pecado,
Sobre saber tú que no soy impío, y que no hay quien de tu mano libre?
JOB