¡Oh si pesasen al justo mi queja! — Job 6:22–30
¿Os he dicho yo: Traedme, y pagad por mí de vuestra hacienda;
Y libradme de la mano del opresor, y redimidme del poder de los violentos?
Enseñadme, y yo callaré: y hacedme entender en qué he errado.
JOB
¡Cuán fuertes son las palabras de rectitud!
Mas ¿qué reprende el que reprende de vosotros?
Mas ¿qué reprende el que reprende de vosotros?
¿Pensáis censurar palabras, y los discursos de un desesperado, que son como el viento?
También os arrojáis sobre el huérfano, y hacéis hoyo delante de vuestro amigo.
Ahora pues, si queréis, mirad en mí, y ved si miento delante de vosotros.
Tornad ahora, y no haya iniquidad; volved aún á considerar mi justicia en esto.
¿Hay iniquidad en mi lengua? ¿no puede mi paladar discernir las cosas depravadas?
JOB