Dos cestas de higos — Jeremías 24:3–7
Y díjome Jehová:
¿Qué ves tú, Jeremías?
Y dije:
Higos, higos buenos, muy buenos; y malos, muy malos, que de malos no se pueden comer.
Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:
Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Como á estos buenos higos, así conoceré la trasportación de Judá al cual eché de este lugar á tierra de Caldeos, para bien.
Porque pondré mis ojos sobre ellos para bien, y volverélos á esta tierra; y los edificaré, y no los destruiré: plantarélos, y no los arrancaré. Y les daré corazón para que me conozcan, que yo soy Jehová: y me serán por pueblo, y yo les seré á ellos por Dios; porque se volverán á mí de todo su corazón.