Español

Jeremías · Capítulo 5 · Jeremías 13–15

El cinto podrido

Un cinto de lino escondido en la concavidad de una peña junto al Eufrates, y he aquí que el cinto se había podrido; henchiráse de vino todo odre; ¿mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas?; la sequía, y las puertas oscurecidas en tierra; si Moisés y Samuel se pusieran delante de mí; ¡ay de mí, madre mía!; halláronse tus palabras, y yo las comí; y un fuerte muro de bronce.

Empezar a leer ›Jeremías 13–15 en la RV1909 ›

Descargar JeremíasEPUB · 1.6 MBPDF · 10 MB

Páginas

  1. Capítulo 5: El cinto podridoTítuloCapítulo 5: El cinto podridoJeremías 13 – 15
  2. Junto al EufratesPágina 62Junto al EufratesJeremías 13:1–5
  3. Junto al EufratesPágina 63Junto al EufratesJeremías 13:6–11
  4. Henchiráse de vino todo odrePágina 64Henchiráse de vino todo odreJeremías 13:12–14
  5. Humillaos, sentaos en tierraPágina 65Humillaos, sentaos en tierraJeremías 13:15–19
  6. ¿Mudará el negro su pellejo?Página 66¿Mudará el negro su pellejo?Jeremías 13:20–27
  7. Con motivo de la sequíaPágina 67Con motivo de la sequíaJeremías 14:1–6
  8. Con motivo de la sequíaPágina 68Con motivo de la sequíaJeremías 14:7–12
  9. Falso profetizan los profetasPágina 69Falso profetizan los profetasJeremías 14:13–16
  10. ¿Has desechado enteramente a Judá?Página 70¿Has desechado enteramente a Judá?Jeremías 14:17–22
  11. Si Moisés y Samuel se pusieran delante de míPágina 71Si Moisés y Samuel se pusieran delante de míJeremías 15:1–6
  12. ¡Ay de mí, madre mía!Página 72¡Ay de mí, madre mía!Jeremías 15:7–11
  13. Halláronse tus palabrasPágina 73Halláronse tus palabrasJeremías 15:12–18
  14. Fuerte muro de broncePágina 74Fuerte muro de bronceJeremías 15:19–21