Por fortaleza en mi pueblo — Jeremías 6:24–30
Su fama oimos, y nuestras manos se descoyuntaron; apoderóse de nosotros angustia, dolor como de mujer que pare. No salgas al campo, ni andes por camino; porque espada de enemigo y temor hay por todas partes. Hija de mi pueblo, cíñete de saco, y revuélcate en ceniza; hazte luto como por hijo único, llanto de amarguras: porque presto vendrá sobre nosotros el destruidor.
Por fortaleza te he puesto en mi pueblo, por torre: conocerás pues, y examinarás el camino de ellos. Todos ellos príncipes rebeldes, andan con engaño; son cobre y hierro: todos ellos son corruptores. Quemóse el fuelle, del fuego se ha consumido el plomo: por demás fundió el fundidor, pues los malos no son arrancados. Plata desechada los llamarán, porque Jehová los desechó.
つづくSIGUIENTE · EL TEMPLO DE JEHOVÁ