Isaías · Capítulo 16 · Isaías 56–59
El ayuno que yo escogí
Mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos; sus atalayas ciegos son, perros mudos, no pueden ladrar; yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu; clama a voz en cuello, alza tu voz como trompeta; ¿no es el ayuno que yo escogí? que partas tu pan con el hambriento — entonces nacerá tu luz como el alba; reparador de portillos; y vendrá el Redentor a Sión.
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TítuloCapítulo 16: El ayuno que yo escogíIsaías 56 – 59
Página 217Guardad derechoIsaías 56:1–5
Página 218His Watchmen Are BlindIsaías 56:6–12
Página 219Perece el justoIsaías 57:1–6
Página 220Perece el justoIsaías 57:7–13
Página 221La altura y la santidadIsaías 57:14–17
Página 222Clama a voz en cuello, no te detengasIsaías 57:18–58:2
Página 223¿No es el ayuno que yo escogí?Isaías 58:3–7
Página 224¿No es el ayuno que yo escogí?Isaías 58:8–11
Página 225¿No es el ayuno que yo escogí?Isaías 58:12–14
Página 226Vuestras iniquidades han hecho divisiónIsaías 59:1–6
Página 227Palpamos la paredIsaías 59:7–11
Página 228Palpamos la paredIsaías 59:12–16
Página 229De justicia como de lorigaIsaías 59:17–19
Página 230Vendrá el Redentor a SiónIsaías 59:20–21