Virgen hija de Babilonia — Isaías 46:12–47:3
Oidme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia. Haré que se acerque mi justicia, no se alejará: y mi salud no se detendrá. Y pondré salud en Sión, y mi gloria en Israel.
DESCIENDE, y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia, siéntate en la tierra sin trono, hija de los Caldeos: que nunca más te llamarán tierna y delicada. Toma el molino, y muele harina: descubre tus guedejas, descalza los pies, descubre las piernas, pasa los ríos.
第四十七章
CAPÍTULO 47
Descubierta será tu vergüenza, y tu deshonor será visto: tomaré venganza, y no encontraré hombre.