¡Ay de ti, el que saqueas! — Isaías 33:7–12
He aquí que sus embajadores darán voces afuera; los mensajeros de paz llorarán amargamente. Las calzadas están deshechas, cesaron los caminantes: anulado ha la alianza, aborreció las ciudades, tuvo en nada los hombres. Enlutóse, enfermó la tierra: el Líbano se avergonzó, y fué cortado: hase tornado Sarón como desierto; y Basán y Carmel fueron sacudidos.
Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré ensalzado, ahora seré engrandecido.
Concebisteis hojarascas, aristas pariréis: el soplo de vuestro fuego os consumirá. Y los pueblos serán como cal quemada: como espinas cortadas serán quemados con fuego.