Mujeres reposadas — Isaías 32:5–14
El mezquino nunca más será llamado liberal, ni será dicho generoso el avariento. Porque el mezquino hablará mezquindades, y su corazón fabricará iniquidad, para hacer la impiedad y para hablar escarnio contra Jehová, dejando vacía el alma hambrienta, y quitando la bebida al sediento. Cierto los avaros malas medidas tienen: él maquina pensamientos para enredar á los simples con palabras cautelosas, y para hablar en juicio contra el pobre. Mas el liberal pensará liberalidades, y por liberalidades subirá.
Mujeres reposadas, levantaos, oid mi voz; confiadas, escuchad mi razón. Días y años tendréis espanto, oh confiadas; porque la vendimia faltará, y la cosecha no acudirá. Temblad, oh reposadas; turbaos, oh confiadas: despojaos, desnudaos, ceñid los lomos con saco. Sobre los pechos lamentarán por los campos deleitosos, por la vid fértil.
Sobre la tierra de mi pueblo subirán espinas y cardos; y aun sobre todas las casas de placer en la ciudad de alegría. Porque los palacios serán desiertos, la multitud de la ciudad cesará: las torres y fortalezas se tornarán cuevas para siempre, donde huelguen asnos monteses, y ganados hagan majada: