¡Ay de los hijos que se apartan! — Isaías 30:9–14
Que este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oir la ley de Jehová; Que dicen á los videntes: No veáis; y á los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras; Dejad el camino, apartaos de la senda, haced cesar de nuestra presencia al Santo de Israel.
Por tanto el Santo de Israel dice así:
Porque desechasteis esta palabra, y confiasteis en violencia y en iniquidad, y en ello os habéis apoyado;
Por tanto os será este pecado como pared abierta que se va á caer, y como corcova en alto muro, cuya caída viene súbita y repentinamente. Y quebrarálo como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen menuzos; tanto, que entre los pedazos no se halla tiesto para traer fuego del hogar, ó para coger agua de la poza.