¡Ay de los hijos que se apartan! — Isaías 29:22–30:5
Por tanto, Jehová que redimió á Abraham, dice así á la casa de Jacob:
No será ahora confundido Jacob, ni su rostro se pondrá pálido; Porque verá á sus hijos, obra de mis manos en medio de sí, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. Y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.
¡AY de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado á pecado! Pártense para descender á Egipto, y no han preguntado mi boca; para fortificarse con la fuerza de Faraón, y poner su esperanza en la sombra de Egipto.
第三十章
CAPÍTULO 30
Mas la fortaleza de Faraón se os tornará en vergüenza, y el amparo en la sombra de Egipto en confusión. Cuando estarán sus príncipes en Zoán, y sus embajadores habrán llegado á Hanes, Se avergonzarán todos del pueblo que no les aprovechará, ni los socorrerá, ni les traerá provecho; antes les será para vergüenza, y aun para oprobio.