Las hijas de Sión — Isaías 3:18–26
Aquel día quitará el Señor el atavío de los calzados, y las redecillas, y las lunetas; Los collares, y los joyeles, y los brazaletes; Las escofietas, y los atavíos de las piernas, los partidores del pelo, los pomitos de olor, y los zarcillos; Los anillos, y los joyeles de las narices; Las ropas de remuda, los mantoncillos, los velos, y los alfileres; Los espejos, los pañizuelos, las gasas, y los tocados.
Y será que en lugar de los perfumes aromáticos vendrá hediondez; y desgarrón en lugar de cinta; y calvez en lugar de la compostura del cabello; y en lugar de faja ceñimiento de saco; y quemadura en vez de hermosura. Tus varones caerán á cuchillo, y tu fuerza en la guerra. Sus puertas se entristecerán y enlutarán, y ella, desamparada, sentaráse en tierra.